domingo, 10 de mayo de 2020

...Y los sueños...




“Y por eso cultivaban jardines de sueños y los exportaban con grandes lazos de colores y los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros vigilando los pasajes y los caminos , buscando estos peligrosos cargamentos 
que nunca lograban atrapar  porque el que no tiene ojos para soñar 
no ve los sueños ni de día, ni de noche.” 
                                                                  (Gioconda  Belli)

Antes de que la ciencia pudiera explicar el proceso del sueño en el ser humano, antes incluso de que el hombre desarrollara la capacidad de comunicarse por medio del lenguaje,  la facultad de soñar y  recordar lo soñado, causaba asombro al hombre primitivo.¿ Cómo explicar  esa pequeña muerte  plagada de emociones placenteras o angustiosos temores?. La creencia de que Dios hablaba en sueños a los profetas era común a todas las religiones y de ello hay sobrada presencia en las Sagradas escrituras.  
          Sueño y realidad juegan un importante papel en la mente humana. Existen muchos tratados sobre la interpretación de los sueños, pero  este no es el fin de este  espacio.
          Al leer los versos de Gioconda Belli, imagino que esos cultivadores de sueños, bien podrían ser los escritores. ¿Por qué no? La literatura esta impregnada de experiencias oníricas. Pero una cosa es soñar y otra cultivar sueños, hacer que otros sueñen.  Este doble sentido,  este intercambio de fantasías es el que me interesa.  Ese abrir los ojos de la imaginación para soñar dormidos...despiertos...insomnes...alucinados...comatosos.
                                            (Gloria de Frutos)